Abraham recibe la visita de tres desconocidos que, en realidad, son ángeles enviados por Dios y disfrazados de seres humanos. Aunque siente dolor por su brit milá (circuncisión), Abraham se apresura a recibirlos y les ofrece una comida abundante. Uno de los ángeles ha venido para curarlo. Otro trae un mensaje para Abraham y su esposa Sará: pronto tendrán un hijo. El tercer ángel se dirige a destruir las malvadas ciudades de Sodoma y Amorá.
Cuando los ángeles se marchan, Dios se pregunta si debería contarle a Abraham lo que sucederá con Sodoma y Amorá. Decide que sí, porque Abraham llegará a ser un gran líder que enseñará a las personas a hacer lo correcto y lo justo, y por eso merece conocer lo que va a ocurrir.
- ¿Qué nos enseña la conducta de Abraham? ¿Es posible ser amables incluso cuando nosotros mismos no nos sentimos demasiado bien?
- ¿Por qué creen que Dios quiso que Abraham supiera lo que sucedería con las ciudades antes de que fueran destruidas?
El mensaje y los mensajeros
Edición Familiar
Inspirado en las enseñanzas del Rabino Lord Jonathan Sacks
Resumen de la parashá
Abraham recibe la visita de tres desconocidos que, en realidad, son ángeles enviados por Dios y disfrazados de seres humanos. Aunque siente dolor por su brit milá (circuncisión), Abraham se apresura a recibirlos y les ofrece una comida abundante. Uno de los ángeles ha venido para curarlo. Otro trae un mensaje para Abraham y su esposa Sará: pronto tendrán un hijo. El tercer ángel se dirige a destruir las malvadas ciudades de Sodoma y Amorá.
Cuando los ángeles se marchan, Dios se pregunta si debería contarle a Abraham lo que sucederá con Sodoma y Amorá. Decide que sí, porque Abraham llegará a ser un gran líder que enseñará a las personas a hacer lo correcto y lo justo, y por eso merece conocer lo que va a ocurrir.
Miremos más de cerca
לַעֲשׂוֹת צְדָקָה וּמִשְׁפָּט
“Lo he elegido para que enseñe a sus hijos y a su familia después de él a seguir el camino del Señor, practicando lo que es justo y correcto.”
(Gén. 18:19)
El rabino Sacks nos enseña:
Cuestiones morales
¡hablemos!
El viaje constante
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