נֹחַ אִישׁ צַדִּיק תָּמִים הָיָה בְּדֹרֹתָיו
“Noaj era un hombre justo, una persona íntegra en su generación.”
(BERESHIT 6:9)
El Rabino Sacks nos enseña:
“Durante todo el relato –la advertencia del Diluvio, la construcción del Arca, la reunión de los animales y el comienzo de la lluvia– Noaj no dice nada. No reprende a sus contemporáneos, no reza por ellos ni cuestiona la justicia del Diluvio, como hará Abraham. Noaj no demuestra responsabilidad colectiva.“
El Rabino Sacks explica además...
“La Torá establece un alto estándar para la vida moral. No basta con ser justo si eso significa dar la espalda a una sociedad culpable de hacer el mal. Debemos tomar posición. Debemos protestar. Debemos expresar nuestro desacuerdo, incluso cuando la posibilidad de cambiar la opinión de los demás sea pequeña. Esto se debe a que la vida moral es una vida que compartimos con otros. En cierto sentido, somos responsables de la sociedad de la que formamos parte. Hay momentos en los que cada uno de nosotros debe asumir el liderazgo.”